porno

Ni ensueño, ni pesadilla

Ni ensueño, ni en pesadilla

bll-articulo07-10-06-2011

Por Carlos Reyna

La noche del 5, la Plaza Dos de Mayo reventaba de algarabía por el triunfo de Ollanta Humala. Jóvenes veinteañeros, nacionalistas, o de activos colectivos como Poder Popular, Acción Crítica, o la red No a Keiko, y otros, se abrazaban sonrientes, bailaban.

Ganamos repetían. Algunos, los nacionalistas, con harta ilusión en el gobierno de su líder. Para los otros, lo importante era la derrota de su adversaria. Ganamos, decían, después ya se verá. En todo caso, muchos jóvenes alegres es ya algo bueno de verse.

Esa misma noche, o al día siguiente, también hubo jóvenes con otros sentimientos, más bien de pena o preocupación. Quizás sin mayor actividad política, hubieran deseando que Humala perdiera, pero ganó y sintieron bronca y temor.

Estos jóvenes escucharon que Ollanta correría a la inversión, pondría  en riesgo el trabajo de sus padres o hermanos mayores y sus propios estudios, quizás. La Bolsa se vino abajo con la subida del nacionalista. Su triunfo los ensombreció,  y eso no es bueno para ninguna chica o muchacho.

Quizás ambos tipos de jóvenes, los que sintieron que ganaron, o los que percibieron que perdieron, deberían tomar nota que no han ganado el cielo del igualitarismo, los unos,  ni han caído en el infierno totalitario, los otros.

En su trayectoria, Ollanta se ha mostrado pragmático y bastante adaptado a las circunstancias. Fue radical cuando necesitó obtener un lugar como figura política. Moderado, distante de los extremos,  cuando necesitó avanzar. Y muy moderado, por ratos conservador, cuando estuvo en las vísperas de su posible victoria.

Su triunfo mismo se ha debido a la convergencia de sus seguidores con las izquierdas, la centroderecha, los líderes sociales y con notorios intelectuales y artistas de diversas perspectivas, pero todos demócratas. Si eso le funcionó para ganar, también hará eso para gobernar. Por eso habla de concertación.

El gobierno de Humala será la resultante de todos esos vectores. Tratará de ubicarse al medio de la inversión y de las demandas sociales. No habrá ni paraíso de justicia social ni música celestial para el capital. Así que los jóvenes harían bien en poner algo de realismo sobre sus ilusiones, de calma sobre sus angustias, y en marchar por causas justas si fuera el caso.

Suscribirse a nuestro Boletín

Ingrese su email:

Columna de Opinión por Autor

pluma_y_papel

logo-inferior   Copyleft 2012 Lima - Perú   KYBERNET
Gestionamos información para generar conocimiento
Web site desarrollado por Kybernet, usando Joomla con licencia GNU/GPL.
google adsense adwords google adsense adwords