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La generación del 68 revisited

La generación del 68 revisited

bll-articulo06-28-06-2011

Por Carlos León Moya

Primera parte: Lo conocido (1965-1992)

1965. Javier Diez Canseco (n.1948, código PUCP 19651106) ingresa a la Universidad Católica, al igual que Alan García Pérez (n.1949, código PUCP 19651158) Ambos debieron conocerse en la Facultad de Letras, ubicada en ese entonces en la Plaza Francia, aunque a Diez Canseco jamás le simpatizó ese larguirucho desarrapado que según él llevaba una maleta con dinamita a las Asambleas de Delegados de la FEPUC. El también ingresante José Antonio “Joselo” García Belaúnde (n.1948, código PUCP 19651298) sobrino del Presidente de ese entonces, ganaría por esos días la elección por la delegatura de un curso por estrecho margen. El 3 de octubre, en La Habana, Fidel Castro leía la carta de despedida del Ché Guevara, quien se había ido ya a luchar contra el imperialismo donde quiera que esté. Veinte días después y bastante lejos del Congo, caía muerto Luis de la Puente Uceda, y junto a él la guerrilla Pachacútec del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). La Convención no era Santa Clara.

1966. Ingresa esta vez a la Católica Manuel Piqueras Luna (n.1949, código PUCP 19662193), y en alguno de esos días debió conocer en el patio de Letras a Susana Villarán de la Puente (n.1949), que era de otra casa de estudios pero llevaba en la Católica unos cursos como alumna libre. Piqueras iba a Sociología, carrera que también siguió un alumno un poco mayor pero de su misma promoción: Fernando Rospigliosi Capurro (n.1947, código PUCP 19662026). A diferencia de ellos, su coetáneo Alberto Flores Galindo (n. 1949, código PUCP 19661253) había decidido estudiar historia.

El 3 de octubre de 1968, el Comandante General de las Fuerzas Armadas Juan Velasco Alvarado dio un madrugador Golpe de Estado a un empijamado (perdonen el neologismo, pero es que estaba en pijamas) Fernando Belaúnde Terry. De esa manera todo volvía a la normalidad: los militares estaban nuevamente en control del poder ejecutivo, aunque esta vez de manera institucional. Por ese entonces Diez Canseco, Piqueras y Rospigliosi pasarían a formar parte de Vanguardia Revolucionaria (VR), organización en la que estaban también animosos jóvenes que provenían de la Universidad Agraria algo mayores que ellos, como Ricardo Letts Colmenares y Victor Torres Lozada, más conocido como “Toche”. A diferencia de ellos, Flores Galindo no militó, aunque sí estuvo cercano a los grupos de la llamada nueva izquierda.

Ya a mediados de los setenta, Piqueras y Villarán, que para ese entonces ya eran esposos, pasarían al Partido Comunista Revolucionario (PCR), una escisión de VR liderada por Manuel Dammert Ego-Aguirre (n.1949). Poco después, el 29 de agosto de 1975, Francisco Morales Bermúdez Cerruti daba un Golpe de Estado a Velasco, y con ello encabezaría la “Segunda Fase” del Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas. Seguramente en casa del adolescente Ollanta Humala Tasso (n.1962) esta acción motivó conversaciones en almuerzos y desayunos, aunque lo más seguro es que el impacto emocional en él fue menor que el ocasionado por el gol de Oblitas en el 3 a 1 con el que la selección peruana derrotó a su par chileno por la Copa América, muy comentada la semana anterior por sus compañeros del Colegio La Unión.

En 1978, Diez Canseco es elegido para participar en la Asamblea Constituyente, al igual que García, quien era ya una promisoria figura en el APRA. De esa época data un debate entre ambos, televisado en el programa Pulso y cuyo registro debe estar perdido en algún insospechado rincón. Apenas siete años después, en 1985, García era elegido Presidente de la República con una votación superior al 50% de los votos válidos, consiguiendo así lo que no pudo lograr Haya de la Torre. Por su parte, Diez Canseco es elegido Senador de la República con la segunda votación más alta del país: cerca a 200,000 votos para la figura más importante del Partido Unificado Mariateguista (PUM), parte del ala izquierda de la Izquierda Unida (IU). Manuel Piqueras y Manuel Dammert, en cambio, eran elegidos ese año Diputados por Lima también por IU.

Marzo 1987. Alberto Flores Galindo, convertido en el más destacado intelectual de su generación, llamaría a un grupo de sus pares, debido a los acontecimientos políticos que los forman y por el proyecto político que tienen en común, “la Generación del 68”. Aunque crítico y agudo, la discusión que su texto generó fue infinitamente menor al ocasionado por la estatización de la banca, medida lanzada por el compañero de aulas García cuatro meses después. La revista que cobijó ese artículo, Márgenes, siguió su rumbo solitaria pues El Zorro de Abajo había dejado de circular. En esta última colaboraban intelectuales como Sinesio López (n.1942), Alberto Adrianzén (n.1952) y Nicolás Lynch (n.1954), todos miembros también del PUM. Algún tiempo después, en marzo de 1990, Flores Galindo moriría de un tumor cerebral, no sin antes dejarle una carta de despedida a Javier Diez Canseco. A pesar de su “habitual pesimismo”, decía allí que quizá la izquierda peruana podía ser la excepción a ese futuro negro que acechaba a toda la izquierda latinoamericana.

Julio de 1990. García con poco destruyo mucho, lo suficiente para pasar a la posterioridad como el peor presidente de la historia del Perú. Alberto Fujimori lo relevaba en el cargo luego de vencer en la segunda vuelta a Mario Vargas Llosa. En adelante la historia cambiaría bruscamente para todos. En abril de 1992 Fujimori gobernaba sin oposición, la izquierda legal estaba en ruinas, el PUM descuartizado, el APRA en un muy mal momento y García había huido hacia Colombia.

El futuro negro había llegado. Todo hacía indicar que la Generación del 68 había fracasado de manera bastante prematura, pues sus miembros aún no llegaban a los 50 años. En 1994, en la Universidad Católica, un conversatorio en la Facultad de Sociales arrojaba ese sentimiento de desazón. Irónico: Alan García, el contemporáneo que no era parte de la “generación” pues su postura política era distinta, fue al que mejor lo trató el destino, aunque su nombre y su gobierno estaban manchados por siempre y para siempre.

Segunda parte: Muerte y resurrección (2006 - ?)

Muerte - Abril 2006. A inicios de la década el PUM intentó renovarse, y terminó convertido en el PDD (Partido Democrático Descentralista) En él continuaban Diez Canseco, el “Toche”, Aída García Naranjo (n.1951) –más conocida como “Mocha”-, y se sumaron nuevos miembros como Nicolás Lynch y Manuel Dammert –quien nunca entró al PUM. Guardando en cierta medida una línea de continuidad con la llamada nueva izquierda, en octubre del 2005 el PDD pasaría a llamarse Partido Socialista (PS), aunque para ese tiempo Dammert ya no estaba en sus filas. Por su parte, en 1997 se fundó el PDS (Partido por la Democracia Social), un partido de centro-izquierda con una lógica distinta a la del PS y cuya figura más conocida era Susana Villarán. En un arrebato de optimismo, tanto el PS como el PDS decidieron postular a la Presidencia de la República… por separado (1). Javier Diez Canseco y Susana Villarán se enfrentaron en esas elecciones a un viejo conocido, Alan García, quien sacó la votación sumada de ambos multiplicada por 21.
Este último pasó a la segunda vuelta junto a Ollanta Humala, cuyo hermano Antauro –quien guarda una estima y un aprecio político y personal por Ricardo Letts- estaba preso por un levantamiento en Andahuaylas.

Y García le ganó a Humala, y fue Presidente de la República por segunda vez. Esas elecciones habían marcado, a la vez, el encumbramiento de García y el final político de sus contemporáneos de izquierda. Con menos de 1% y ya con nietos y achaques encima, el último grito de lo que fue la nueva izquierda fue en realidad un golpe seco contra el piso. Desde la lona, cabía preguntarse qué sería de la izquierda en adelante, sin una generación de recambio y con un ex militar tomando ese espacio con 47% de votos válidos en una segunda vuelta que ellos miraron por televisión.

Resurrección - Junio 2011. Detallar lo que pasó entre el 2006 y el 2010 tomaría mucho, y ya lo hice en otras páginas. Resumamos: en octubre del 2010, la ex PCR que perdió el 2006 con 0,6% a nivel nacional ganó de manera categórica la principal alcaldía del país. Acontecimiento logrado por la izquierda en su mejor momento, era reeditado de manera sorpresiva ahora por Susana Villarán, a la par que muchos notábamos recién que ella era bastante carismática.

Otra cosa era ganar las presidenciales. Muchos de los antiguos izquierdistas formaban ahora parte del posible equipo de gobierno de Humala: Lynch, Adrianzén, López y Dammert. En diciembre, el Partido Nacionalista firma una alianza con organizaciones de izquierda, dando nacimiento a GANA Perú. En enero, se informa que Javier Diez Canseco postulaba por Lima al Congreso en las filas de dicha alianza, al igual que Lynch y Dammert (2), mientras que Adrianzén postula al Parlamento Andino.

Pero en enero Humala tenía 10% de intención de voto. No había nada que celebrar ni mucho qué esperar. Y en eso un antiguo amigo fue a darles la mano: el diario El País publica en febrero un cable filtrado por Wikileaks, en el que un ex VR fue a hablar a la Embajada de Estados Unidos pidiendo que le echaran un ojito extra a Humala. En adelante GANA Perú no pararía de subir, y aunque en mayo Fernando Rospigliosi defendió a Keiko Fujimori con la misma fiereza que defendía a Mao Tse Tung en los setenta, Humala fue elegido Presidente. De esa manera todo volvió a la normalidad: un militar estaba nuevamente en control del poder ejecutivo, aunque esta vez de manera democrática.

Lo que queda en la retina es lo que pasó con la nueva izquierda. Diez Canseco fue elegido congresista con la tercera votación más alta de Lima; de hecho, sacó esta vez más votos que en el 2006 a nivel nacional. Mientras tanto “Mocha”, que no había sido elegida congresista el 2006, es ahora vocera de la alianza de gobierno, y muchos notamos recién que ella es bastante carismática ante las cámaras. Siguiendo con la lista, Adrianzén es Parlamentario Andino, Dammert está en la Comisión de Transferencia de Energía, Lynch podría ser Ministro de Educación, Villarán es Alcaldesa de Lima y a Rospigliosi todos le sacan cachita por Twitter.

No quiero dar la imagen de una izquierda victoriosa; de hecho, creo que su influencia en el nuevo gobierno será menor de la que se cree. Pero sí es llamativo  ver cómo en cinco años la tortilla se volteó y ya no pasarán a la historia como “la generación fracasada”. ¡Ahhhh! Falta el saliente Alan García. A diferencia de hace 21 años, esta vez García con mucho hizo poco, lo suficiente para pasar a la posterioridad como el presidente más mediocre de la historia del Perú.

Comments  

 
#1 Milagros Vaaldeavellano 2011-06-28 20:21
Pero se abren nuevas posibilidades de una izquierda nacida de las bases populares y no de las universidades: TIERRA Y LIBERTAD va creciendo por todo el Perú y teniendo importantes niveles de gobierno en provincias y distritos de Lima
 

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