porno
av-dialogo
Por Por Nelson F. Núñez - Editor General
 
¿ Es posible dialogar secuestrando funcionarios, atacando a la policía y generando una situación de violencia que ya tiene un saldo lamentable de personas heridas, algunas de ellas de gravedad?. Cómo Grupo Bajo La Lupa hemos estado y estamos comprometidos firmemente en la defensa de los derechos de las comunidades y los ciudadanos frente a la actividad minera y por la conservación del medio ambiente. Y con esa autoridad moral es que no podemos compartir ni apoyar los hechos de violencia que se estan dando en Apurimac. El gobierno nacional y sus funcionarios están tratando de resolver los reclamos de la población frente a una situación que no fue ni creada ni alentada por este gobierno, sino por el régimen anterior. No ha sido este gobierno quien otorgo las concesiones mineras ni quien incumplio sus obligaciones frente a la población. Tampoco este gobierno quien no ejecuto los presupuestos disponibles para inversión. Tampoco fue este gobierno ni sus funcionarios centrales quienes han reprimido a la población para defender los intereses de las empresas mineras. ¿Entonces cual es la justificación de la violencia que ejercen algunos grupos en Apurimac con el argumento de defender el derecho de la población? ¿Es democratico o siquiera posible dialogar secuestrando funcionarios? De esta situación solo se pueden alegrar los sectores de la extrema derecha que justamente son los responsables porque fue durante la dictadura fujimorista y los gobiernos posteriores que esta situación se fue creando. Y algunas personas que se reclaman "consecuentes" defensores ecologistas y que lamentablemente no pueden ver que tras esta violencia, al final quedan vidas y familias destruidas.

Qué difícil es dialogar.

La violencia que se esta dando en Apurimac, las protestas contra las actividades mineras o el paro regional en Cajamarca, son nuevas muestras de lo difícil que es dialogar en un país donde la democracia fue gravemente debilitada por el modelo económico y social impuesto en las últimas décadas. Para que el dialogo funcione deben haber algunas condiciones que o no están presentes o son muy precarias.

Primero, un mínimo de confianza, que se logra presentando de forma transparente los diferentes puntos de vista tanto de parte del Estado, de las organizaciones sociales y de las empresas involucradas. Que digan lo que cada uno propone y espera del dialogo. Las empresas mineras defienden sus de negocios, sus inversiones – lo que es legitimo - pero deben reconocer que en muchas ocasiones a varias de ellas, no les ha importado afectar a la población contaminando el medio ambiente y destruyendo valiosos ecosistemas. Que en demasiadas ocasiones han usado a los políticos corruptos para defender sus intereses violando los derechos de los ciudadanos. Que se han hecho dar leyes que aumentaban sus ganancias afectando los intereses públicos.

El Estado... los gobiernos - nacional y regionales - han estado y en muchos aspectos aún lo están a espaldas del interés de los ciudadanos, incumpliendo sus obligaciones de defender y garantizar los derechos de la población. Hemos tenido – hay que decirlo una vez más – un Estado "secuestrado" por intereses empresariales que compraban a políticos corruptos para hacer sus negocios o sus "inversiones". Pero es también un Estado incapaz de si siquiera de gastar e invertir los pocos recursos que recauda de la actividad minera para sostener un desarrollo social incluyente y justo.

Las organizaciones sociales – en sus diversas expresiones - han cumplido y cumplen un rol importante en la defensa de los derechos ciudadanos. Es a través de las luchas de los movimientos sociales como se han podido defender en muchas ocasiones las actividades agrícolas, el medio ambiente y detener la violación de los derechos humanos. Hay decenas y decenas de muestras de como las organizaciones sociales han pedido al Estado espacios de dialogo para resolver los conflictos sin ser escuchadas hasta que la situación se agravaba. En Cajamarca las organizaciones sociales impulsaron consultas democráticas que fueron ignoradas por el Estado en lugar de alentarlas como mecanismo validos para que la población exprese sus opiniones que deben ser tomadas en cuenta. Lo lamentable de toda esta situación es que ha terminado estableciendo una lógica – que parecía ser la única que funcionaba – donde la forma de defender los derechos ciudadanos era recurriendo a medidas de protesta radicales. Allí recién el gobierno de turno respondía y terminaba "cediendo" a los reclamos. Pero también es cierto que las organizaciones o movimientos sociales, pueden terminar teniendo prácticas – como en ocasiones se ha mostrado – antidemocráticas, imponiendo intereses de grupos, que pueden más bien afectar los derechos de la población y también violando los derechos humanos. Donde detrás de los reclamos, pueden ocultarse intereses particulares económicos como sucede con la minería informal en la región de Madre de Dios.

Al final, en lugar del dialogo, en el pasado se impuso un escenario donde parecía que solo la violencia daba resultado. Eso es lo que hay que cambiar. Pero eso exige como decíamos al inicio, que las posiciones sean transparentes y los compromisos firmes en respetar los derechos ciudadanos que no son ni se expresan necesariamente solo en los puntos de vista de algunos los dirigentes sociales. No porque una propuesta sea radical o provenga de una organización social es justa ni democrática o lo que proviene del Estado y las empresas es perverso y contrario a los derechos ciudadanos. No se puede negociar a través de la violencia, ya sea como Estado, como empresas mineras o como  organizaciones sociales.

No se le puede exigir al Gobierno Nacional que de la noche a la mañana lo resuelva todo, pero si se le puede pedir que no agrave las cosas. Que actué con la suficiente creatividad y transparencia para que los mecanismos democráticos sean los que primen y cortemos la espiral de violencia que se están dando. El Presidente Humala tuvo compromisos claros de que la población (no lo dirigentes o activistas) serian consultada respecto a los proyectos de inversión minera. Eso debe  cumplirse. Y si eso significa que determinadas inversiones mineras son canceladas, asi tendrá que ser. Eso podría servir para que todos comprendamos mejor que un desarrollo sostenible solo puede basarse en la inclusión, la justicia y la responsabilidad.

Mientras tanto. Por lo menos pongámonos de acuerdo de que la violencia debe quedar fuera de este escenario. Sin eso, no podemos avanzar.

Análisis y propuestas para el país
Grupo Bajo La Lupa

Suscribirse a nuestro Boletín

Ingrese su email:

logo-inferior   Copyleft 2012 Lima - Perú   KYBERNET
Gestionamos información para generar conocimiento
Web site desarrollado por Kybernet, usando Joomla con licencia GNU/GPL.
google adsense adwords google adsense adwords