porno
EDITORIAL

nelson01-editorialSer el testimonio del cambio que queremos ver en el mundo

A pesar de lo que la derecha dice - con el monopolio de los medios de comunicación que controla - el modelo no funciona y los peruanos queremos un cambio. Ese cambio no puede ni espera a las elecciones nacionales para Presidente y Congreso. Las fuerzas progresistas, de izquierda y nacionalistas han ganado importantes elecciones regionales, incluyendo la ciudad de Lima. Es en esos gobiernos donde tendrán que desarrollar y dirigir parte de los cambios, mostrando que otra región y otro Perú es posible. Gobiernos que desde su propio diseño y planificación sean producto de procesos democráticos en sus organizaciones políticas, incluyendo la designación de los funcionarios regionales, que se harán cargo de la administración publica. Ejecutando en los primeros 100 días del 2011 una gestión pública que este al servicio de los ciudadanos y no de los intereses de las empresas transnacionales y las pandillas de políticos corruptos como sucede hasta ahora en sus regiones y en el gobierno nacional.

Algunos casos serán emblemáticos como Cajamarca con el MNI (Partido Comunista del Perú - Patria Roja), la Ciudad de Lima con Fuerza Social (Y sus aliados Tierra y Libertad, Lima para Todos y MNI) y Cusco con el Partido Nacionalista Peruano. En Cajamarca la administración saliente no solo no ha sabido enfrentar sino incluso ha sido cómplice de las agresiones de las empresas mineras, que con el apoyo del gobierno de García, han violado los derechos humanos, contaminado el medio ambiente, y ha sido incapaz de ejecutar de manera eficiente el presupuesto público. En la ciudad de Lima, la administración Castañeada deja graves casos de corrupción encubiertos por la derecha en el Congreso de la República y ocultados por un manejo mediático eficiente (Que mantiene el mensaje "roba, pero hace obra"). Se deberá hacer por fin la transferencia de la funciones de Educación y la Salud al gobierno de la ciudad, que no fueron asumidos por Castañeda como eran su obligación, y enfrentar una delincuencia que parece reproducir en la vida cotidiana la impunidad y la violencia de la que hacen gala sectores del régimen aprista. En Cusco, la administración de UPP ha sido tal vez una de las peores de su historia, dejando de gastar cientos de millones de soles, aunque traten de justificarlo (Como García) como un problema del SNIP. Una región no integrada donde solo 5 0 6 provincias de las 13 tienen una articulación estatal más efectiva. Y al igual que Cajamarca, Cusco debe enfrentar las presiones de las empresas transnacionales y su Gobierno (o sea el de García), por aceptar más proyectos mineros para explotar (o deberíamos decir saquear) los recursos del país.

En estos y otros casos, la fuerzas progresistas, de izquierda y nacionalistas deben enfrentar un gobierno nacional neoliberal, corrupto y autoritario. También a las empresas mineras que han venido al país, porque es el mejor lugar para "invertir" que significa llevarse los recursos mineros sin pagar impuestos por sus sobreganacias, dañando el medio ambiente, y asesinando a los lideres sociales que se les opongan (Como en Cajamarca). Asimismo a aparatos públicos ineficientes y corruptos donde las administraciones salientes los están dejando con importantes "bombas de tiempo", como planillas llenas de contratados sin justificación, millones en deudas, presupuestos del 2011 comprometidos y mal diseñados. Otro elemento en contra serán los grandes medios de comunicación limeños (porque eso son aunque controlen el espectro nacional) que buscaran amplificar cada error que cometan y ocultaran los cambios que realicen. No solo por su centralismo, sino sobre todo porque la derecha ("que se ahora dicen que son centro izquierda, centro, o izquierda democrática") no puede permitir que los ciudadanos conozcan que los cambios son posibles para construir otra realidad.

¿Y que tienen a su favor? En Cusco por ejemplo, hay en marcha procesos sumamente interesantes donde cientos de profesionales y lideres sociales están discutiendo el proceso de transferencia, ajustando las medidas que implementara la nueva administración y designando a las personas que asumirán las direcciones regionales y provinciales. Esto es casi desconocido en Lima, incluyendo a los círculos progresistas porque se replica el centralismo limeño que es una cultura que impide ver al resto del país y los cambios que allí se producen, creyendo (aunque no se diga publicamente) que solo en la capital de la República se pueden dar transformaciones importantes, "modernas" o renovadoras. Se mantiene el mito de que los gobiernos regionales son en general encabezados por caudillos clientelistas, más o menos eficientes o corruptos, sin miradas nacionales. A los sumo los "limeños" le reconocen a las regiones su capacidad de lucha, pero ojala que puedan (o quieran) mirar los procesos gubernamentales que allí se están iniciando.

Pero Cusco es además importante porque es allí donde el Partido Nacionalista podrá romper con la imagen que la derecha y sus medios de comunicación han construido de él. En Cusco podrá mostrar (o no), que modelo de Estado nos propone para el país, romper los mitos de ser una organización caudillista y extremista. Los primeros pasos son alentadores con la selección de funcionarios (En los cargos de confianza) que esta siendo fruto de decisiones democráticas tomadas por cientos de delegados reunidos en asambleas regionales, junto con una rigurosa calificación profesional de los postulantes. En las reuniones de los equipos político-técnicos, centenares de profesionales junto con lideres sociales están discutiendo como empezar cambios que tienen miradas estratégicas. Allí los "rollos" no sirven sino propuestas y sobre todo prácticas renovadoras y eficientes.

Además de estos gobiernos regionales y de la Ciudad de Lima, están Junin, Piura, Tumbes, y ahora Puno (Entre otros), ganados por las "fuerzas del cambio". En los gobiernos hay socialistas, comunistas, nacionalistas, progresistas que comparten preocupaciones y propuestas que ahora deben llevar a la practica parcialmente con los limites propios de la descentralización. Y decimos parcialmente porque solo con la derrota de la derecha (Toledo, Castañeda, Keiko, Araoz o PPK) en las elecciones del 2011, se podría hacer que estos procesos regionales se vuelva un proceso nacional. Frente al feroz bloqueo mediático de la derecha, los trabajos de las nuevas administraciones regionales y de la ciudad de Lima, serán un factor muy importante para decidir la opinión electoral de los ciudadanos.

Porque allí podrán demostrar que son el testimonio de cambio que queremos ver en el Perú.

Por Nelson F. Núñez Vergara
Editor General
Grupo Bajo La Lupa

Agregar Comentario


Código de Seguridad
Refrescar

Suscribirse a nuestro Boletín

Ingrese su email:

logo-inferior   Copyleft 2012 Lima - Perú   KYBERNET
Gestionamos información para generar conocimiento
Web site desarrollado por Kybernet, usando Joomla con licencia GNU/GPL.
google adsense adwords google adsense adwords