La educación como estrategía electoral

La educación como estrategia electoral

op-alaneducacionPor Billy Crisanto Seminario

Es concebible, y muchos pensadores lo han esbozado, una sociedad con un mínimo gobierno. Su funcionalidad está en relación directa con la capacidad de la población para auto regular su conducta. Los países que se han acercado a esta utopía lo han logrado a través de un sistema educativo de muy alta calidad. El punto de quiebre es generar el círculo virtuoso en el cual el Estado forma mejores ciudadanos, y éstos a su vez, le dan sostenibilidad e incrementan su calidad cuando les corresponda gobernar.

Lo anterior se relaciona con otra valiosa ventaja. En la práctica una buena educación fortalece el sistema democrático, pues a mayor cultura y participación ciudadana, menor concentración de poder en los gobernantes con su secuela de corrupción y abuso. Contrariamente las dictaduras invierten esta proporción, pues su propia naturaleza exige una población pasiva. La correlación entre el demo saber y el demo poder es vital al respecto. Dicho en otras palabras, la viabilidad del gobierno del pueblo exige necesariamente un óptimo nivel educativo en dicho pueblo.

De tanto que se ha insistido en el tema, los candidatos lo han recogido en sus propuestas, pero casi siempre demagógicamente. No nos engañemos, al politiquero siempre le convendrá una población sub educada para sus fines manipuladores. De otra forma, por ejemplo, no tendrían éxito, ni la señora Ruby Rodríguez con un teniente alcalde con serias denuncias de corrupción, ni la señora Keiko Fujimori con una lista congresal que más parece un club familiar y de amistades.

Esta disonancia entre políticos sin integridad moral y sus promesas de mejorar la educación ha sido nefasta para nuestro país. Fujimori redujo el problema a la construcción de aulas. Toledo pensó que bastaba poner internet en los colegios. García, en su actual gobierno, sólo se ha dedicado a evaluar profesores. Cada una de estas medidas por sí sola no basta, peor aún si se nombra para ejecutarla a personal inepto o corrupto.

Mencionaré sólo unos puntos neurálgicos del sistema educativo. Se debe reformar el ingreso a las universidades que ha generado el negocio de colegios y centros pre universitarios. Se debe crear una alianza estratégica (Estado – empresa privada) para hacer eficiente la administración educativa (direcciones regionales y ugeles). Se deben implementar obligatoriamente las escuelas de padres para comprometer a la familia en el proceso de aprendizaje.

Sintetizando el problema la solución pasa por tres medidas: una normatividad moderna, un personal eficiente y la dación de recursos para las grandes reformas. El candidato que presente los mejores programas y equipos para estas transformaciones será el que siente las bases del futuro demo saber, el cual optimizará el correspondiente demo poder que impedirá que tanto corrupto o ineficiente salga elegido como gobernante.