Venganza desde las mesas

Venganza desde las mesas

op-vengPor Carlos Reyna

Luego de lo ocurrido en estas elecciones del 3 de octubre, el momento parece propicio para hacer los cambios legales que impidan algo parecido en abril del próximo año.

Por un buen tiempo, en la gran mayoría de las cien mil mesas de votación, seguirán existiendo el voto manual y el conteo convencional en mesa. Eso hace urgente que los cambios legales apunten a garantizar que el trabajo de los miembros de mesa sea no sólo imparcial, sino que también se haga con mayor responsabilidad y capacidad.

El año 2002, en el ya desaparecido Centro de Investigación Electoral de la ONPE, hicimos una investigación sobre cómo mejorar el funcionamiento de las mesas de votación. El estudio continuaba una línea iniciada por Fernando Tuesta el año 2000 y el 2001. El de 2002 se basó en la observación de lo ocurrido en 600 mesas ubicadas en seis provincias, incluida Lima. Está accesible en la página web de la ONPE.

Casi todas las recomendaciones del estudio mantienen vigencia. Apuntan a facilitar el trabajo de los miembros de mesa: reducir las decenas de papeles, actas y materiales que manejan, hacer más simples los procedimientos de instalación de las mesas y del escrutinio. Por otro lado, se propuso otra modalidad de designación de los miembros de mesa, para garantizar su idoneidad, y darles alguna bonificación, para incentivar su responsabilidad. También se planteó que no se junte más de un proceso electoral a la vez.

Cambios como estos harían más simple, menos larga y con menos errores la chamba de los miembros de mesa, reducirían los costos de la elección y se presentarían más rápido los resultados. Sin embargo, para ello se debe modificar la actual ley electoral, muy farragosa y puntillosa.

Es hasta anecdótico que se mantengan arcaísmos como la tinta indeleble para marcar los dedos, cuando ya se han puesto otros controles para evitar que alguien vote doble. O que ahora se hayan puesto más procedimientos para los miembros de mesa, en lugar de aliviarlos. O que esta vez se hayan juntado cuatro elecciones en una. O que se pretenda que los miembros de esa trabajen arduo, gratis, todo un domingo, y encima lo hagan bien.

Para mí, las miles de actas con fallas han sido solo una venganza de los miembros de mesa. No esperemos que haya otra.