Otro Poder Judicial, Sin Corrupción, Sí Importa

Otro Poder Judicial, Sin Corrupción, Sí Importa

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Por Rene Galarreta

Estamos tan ocupados discutiendo posiciones políticas de una u otra organización, que pocos se han percatado del tercer poder del Estado, el Poder Judicial, que con todas esas medidas ya muy conocidas, influyen en la política peruana y evidencian incapacidad en la sanción a delincuentes…

Primero, se dio una sentencia leve al ex congresista fujimorista Carlos Raffo, por no haber rendido cuentas, y para variar, lo absolvieron de la acusación de haber recibido dinero del propio Vladimiro Montesinos. Después se revivió el caso de los petroaudios, -el escándalo de corrupción que tumbó al Gabinete Del Castillo en la gestión pasada-, debidamente amenguado como el anterior caso, por medios de comunicación ligados a grupos de poder, que al parecer necesitan de nuevos opositores a la actual gestión. A la salida de la cárcel de Rómulo León, siguió el tío George absuelto, y luego la excarcelación de Ponce Feijóo y Carlos Tomasio por exceso de carcelería. Y aunque el Presidente del Poder Judicial afirme que los jueces son independientes y que no reciben órdenes de ninguna autoridad, no menciona para nada a aquellos que si reciben directivas partidarias, con abogados ligados a políticos, que en este poder del Estado, regulan la justicia en base a favores. Y eso sin mencionar que a  nivel nacional, al menos el 50% de ese Poder Judicial, está controlado por el partido de la estrella, como afirman muchos abogados perjudicados por decisiones como las que enumeramos, que evidencian impunidad y la corrupción, del cual la población peruana está harta.

El último caso del joven estudiante universitario Gastón Mansilla, que fue encarcelado por usar un arma de fuego para enfrentar a un delincuente, que terminó occiso, demuestra un pobre análisis y bajo nivel de preparación de los jueces en el Perú, que es evidenciado en numerosos casos donde son liberados delincuentes; donde se da la patria potestad a violentos padres y/o asesinas madres; se mantiene en prisión a personas sin sentencia por varios años; se permite que empresarios vivan en completa impunidad ante sus negociados; que ex terroristas viajen fuera del país sin completar sus sentencias; que políticos corruptos, traficantes, o delincuentes sean exonerados de toda pena. Debe haber en suma, considerando la autonomía de dicho poder judicial, un análisis de cómo este está contribuyendo con la corrupción y desigualdad en el país. Visto de modo crítico, deducimos que tiene que ver mucho, y por tanto, deben plantearse reformas para evitar que esos aberrantes casos sigan promoviendo un Estado injusto y corrupto, que no sólo depende de la función pública en el Ejecutivo y el Legislativo, sino que se hace indignante viniendo de un poder que pregona la justicia. La dependencia del poder político y mediático es evidente, por lo que incluso la forma de elección de los jueces y magistrados debe poder ser reformulada por el Consejo Nacional de la Magistratura, para darle real autonomía y equilibrio de otros poderes, aunque eso suene utópico.

Otros casos -a los de beneficiados del dinero de Montesinos, o de los Petroaudios-, vienen, y serán invisibilizados por la prensa de la derecha, como el caso Comunicore, o donde esté relacionado el propio ex presidente Alan García, y de los que saldrán limpios de polvo y paja como todos aquellos implicados en la malversación de fondos del Estado, por la ayuda de sus nexos políticos, que por las consignas partidarias, cambiarán USBs, quemarán documentos, perderán pruebas, y seguirán decepcionando a todos los peruanos que tenemos como valor la justicia. Y a pesar de los discursos de César San Martín, nadie podrá detener esa continua pérdida de credibilidad y legitimidad, que en los últimos sondeos bordea el 69% de desaprobación a nivel nacional entre los peruanos. Los que pregonan los cambios, deben entender que un Poder Judicial como éste, es del siglo pasado…