Fuerzas 2011: ¿Populismo o engaño premeditado?

Fuerzas 2011: ¿Populismo o engaño premeditado?

bll-especial06-04-06-2011

Por Farid Matuk

En los medios de comunicación, se ha procedido a efectuar un análisis minucioso de la viabilidad económica del Plan de Gobierno de Gana Perú, y al mismo tiempo se obvia similar análisis al Plan de Gobierno de Fuerza 2011. Este sesgo, responde a que Gana Perú plantea un cambio sustantivo de la distribución del ingreso vigente, mientras que Fuerza 2011 propone mantener el status-quo actual.

Conviene recordar que la Constitución de 1979 consagró el orden económico generado por el Gobierno Militar iniciado en 1968, el cual eliminó el sustento económico de la oligarquía terrateniente, y colateralmente produjo una mejora en la distribución del ingreso, donde el ejemplo mas sencillo de este nuevo bienestar es el poder adquisitivo del salario mínimo de ese periodo.

Sin embargo, esta nueva distribución de ingreso generada desde 1968, ingresó en una espiral inflacionaria iniciada con el incremento del precio del petróleo en 1973, y las subsecuentes políticas de estabilización, que llevaron la pobreza de 41% en 1985 a 54% en 1991, y con la estabilización de Agosto de 1990 se consolida una nueva distribución del ingreso, que perpetua la pobreza.

De esta manera, la Constitución de 1993 consagró un nuevo orden económico donde una naciente oligarquía rentista, no de la tierra como en el pasado, sino de los recursos naturales y de los servicios monopólicos acumula los beneficios del crecimiento económico, lo cual es evidente al observar que la pobreza de 54% en 1991 pasa a 53% en 2000.

A partir de 2001, la pobreza empieza a reducirse paulatinamente con un crecimiento económico  acompañado por nuevos programas sociales como Juntos, el cúal es el único que tiene una lista de beneficiarios monitoreada por DNI, reduciendose la pobreza en 6 puntos hasta 2006 para llegar a 48%, y otros 10 puntos adicionales hasta 2011 con un 38%. Con lo cual la incidencia de la pobreza de este año sería prácticamente similar a la existente en 1985, pero lejos del 18% de 1975.

Mientras el Plan de Gobierno de Gana Perú propone una sólida reforma tributaria, que permita elevar la proporción impuestos-PBI del 16% actual, a por ejemplo una semejante a la de Brasil de 36%, donde ciertamente el capitalismo es exhuberante, pero al mismo tiempo los masivos programas sociales no alteran el equilibrio fiscal.

De otro lado, el Plan de Gobierno de Fuerza 2011 en materia tributaria, sólo ofrece “facilitar el pago de impuestos”, “mecanismos sencillos de tributación” y “dejar de emitir normas tributaria sólo para una realidad urbana”. Es decir mantener la actual relación entre impuestos-PBI, lo cual no sería problema si se mantienen inalterados los actuales niveles de bienestar social.

Pero las otras secciones del Plan de Gobierno de Fuerza 2011, implican sistemáticos incrementos del gasto público como las promesas de “mejorar la calidad de la educación”, “seguro de salud universal”, “reducir la desnutrición infantil”, “viviendas con títulos, agua y saneamiento”, o “sector público mejor pagado”.

Por ello hay sólo dos conclusiones sobre la viabilidad del Plan de Gobierno de Fuerza 2011: O volvemos a tener el populismo desenfrenado del ganador en 1985 para alcanzar las metas sociales y acabar en hiperinflación, o volvemos a tener el engaño masivo del ganador en 1990 para descartar las metas sociales e instaurar una dictadura civil.