La radio, la histeria y un neofujimorista

La radio, la histeria y un neofujimorista

bll-especial10-03-06-2011

Por Guillermo Giacosa

Hace un par semanas me refería en esta columna al clima de histeria que se había instalado en el país luego del triunfo de Ollanta Humala y el segundo puesto de Keiko Fujimori. Antes de ayer, en una emisora local, escuché a su propio director –que no era ajeno a la creación de ese clima– decir que, en realidad, los medios de comunicación habían exagerado en su interpretación de los resultados y que él sentía que habían creado un clima de histeria. Debió decir “hemos creado un clima de histeria”, pero se le pasó, y eso poco importa pues los “mea culpa” son importantes, pero casi siempre llegan cuando solo sirven para el archivo.

Después de esa perorata, que me pareció sincera, supe que el invitado con el que iba a compartir los valiosos minutos de la mañana radial era un exministro del expresidente Alejandro Toledo que ha devenido en un entusiasta fujimorista. Es el mismo que en Canal 4, luego del debate del último domingo entre los candidatos, afirmó, jugando con la afirmación de Ollanta que sobre él podían tener dudas pero sobre Keiko sí se sabía qué representaba, que la cuestión era al revés: “Sobre Keiko se pueden tener dudas, pero sobre Ollanta sí se sabe”. Resulta casi fascinante que alguien pueda tener dudas sobre la exprimera dama, cuando todo el entorno con el que va a trabajar es el mismo que trabajó con su padre y cuando muchas de sus publicidades mostraban de un lado su rostro y del otro el de su progenitor.

Regreso a la radio donde el hombre que se hallaba contrito por el papel de los medios tenía como interlocutor a este lamentable neofujimorista que no hizo otra cosa que azuzar el clima de histeria que aún perdura. Climas similares a los que vive el Perú se dieron en Francia con el triunfo del socialista François Mitterrand, cuya gestión acalló a los agoreros. Y también en Brasil, con Lula da Silva, quien no solo era de un partido de los trabajadores sino que, además, llevaba hasta exguerrilleros y peligrosos izquierdistas en su lista. Sabemos lo que fue la presidencia histórica de Lula y no hace falta agregar una palabra.