Bagua y el otro desarrollo

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Dos visiones de desarrollo y de progreso se enfrentaron en Bagua hace un año. Haremos una revisión en paralelo de ambas.

 

El gobierno aprista y los grupos dominantes piensan que hay que privilegiar las ganancias de las trasnacionales, para que así vengan más inversiones y ellos puedan hacer buenos negocios. En contraposición, los pueblos indígenas comparten otra visión: quienes deben ser privilegiadas son las grandes mayorías postergadas de nuestro país.

Quienes concentran la riqueza y controlan el gobierno desde siempre piensan que lo único que importa en la vida es el dinero, y quieren acumular millones y millones. Una postura muy distinta es la de los pueblos indígenas, que consideran que vivir bien es vivir en armonía y gozando la naturaleza, con una comunidad con quien compartir amablemente, tener buena salud, y claro, también ir mejorando las condiciones económicas y materiales.

Alan García, igual que Fujimori, está todo el tiempo recibiendo y defendiendo a la trasnacionales, opinando que sólo ellas salvarán al Perú... y mientras tanto les llenan los bolsillos corruptos. A contrapelo, el pueblo peruano sabe que el único progreso posible es con el esfuerzo propio y de la familia; y por eso las comunidades indígenas defienden su derecho a ser ellos mismos quienes decidan su desarrollo, porque es la única forma.

Las grandes empresas atropellan y contaminan el ambiente sin importarles en lo más mínimo los efectos sobre la salud y la vida; y cuentan para ello con el visto bueno de este su gobierno, que sigue las políticas de Fujimori. Otra visión es la que tienen los pueblos indígenas y las comunidades campesinas, para quienes la naturaleza es algo que hay que cuidar porque es sagrado, porque han ido aprendiendo que descuidar la naturaleza es correrse el riesgo de perderlo todo.

Las trasnacionales, con el apoyo de Alan García como antes de Fujimori, tratan de sacar los recursos naturales de nuestro país lo más rápido posible, para venderlos al extranjero, sin importar que se agoten, que nos quedemos sin bosques, sin amazonía, sin comunidades. La alternativa de los pueblos indígenas, que compartimos, es que el desarrollo no puede basarse en sacar y vender minerales, petróleo y madera, contaminado y arrasando con todo, sino en mantener a los ecosistemas en equilibrio y vivos, y aprovecharlos con ecoturismo, con agroecología, con productos orgánicos, con el uso de las plantas medicinales, de manera sostenible y cuidadosa.

Alan García, como antes Fujimori, cuando la gente protesta por los atropellos que realizan con tal de defender las trasnacionales y su corrupción, no dialogan sino que responden con palo, con amenaza, con bala, dejando un montón de muertos y heridos. Desde otra orilla, necesitamos más bien un esfuerzo de reconciliación nacional, de escucharnos, de entendernos entre los peruanos.

Dos visiones de desarrollo y de progreso se enfrentaron en Bagua hace un año. Siguen enfrentadas.

Pedro Francke
Coordinador
Grupo Bajo La Lupa