Hoy más que nunca hay que luchar

EDITORIAL

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La semana que ha pasado presentamos el N° 18 de nuestra Revista dedicada a los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, contando con comentarios de Ismael Muñoz de Fuerza Social, de Susel Paredes de Tierra y Libertad y Carlos Tapia del Partido Nacionalista. Las coincidencias fueron evidentes y la pregunta que nos quedo a muchos es porqué no es posible la unidad de las fuerzas progresistas, nacionalistas y de izquierda para juntos poder enfrentar y derrotar a la derecha, marcando una ruptura histórica con un modelo económico y social que ha solo ha beneficiado a las grandes empresas transnacionales, a los grupos de poder social y económicos. A los que siempre han mirado este país como una hacienda donde pueden hacer lo que quieren con la complicidad de los políticos corruptos, mientras que se mantiene en la pobreza y la miseria a la mayoría de la población (no importa que digan lo contrario los "datos" oficiales de la INEI). Y es que, para garantizar el cumplimiento de los DESC, se requiere un Estado diferente y por lo tanto un nuevo gobierno.

Los que no desean la unidad darán sus explicaciones y sus justificaciones. Siempre encontraran razones, como lo hicieron en 1980 cuando se rompió ARI, en 1989 cuando estallo Izquierda Unida.. Unos eran más "revolucionarios", otros "reformistas", como ahora que unos son más "modernos", o más "democráticos", frente a otros que son nacionalistas y que "no son de izquierda", etc, Si no se lográ una amplia unidad popular, es porque como siempre, la ambición, el sectarismo, y los pequeños cálculos son incentivados y aprovechados por aquellos que están dentro para sabotear a las fuerzas populares y garantizar que la derecha siga gobernando y haciendo sus negocios a costa de la pobreza de los peruanos.

¿Parecemos muy duros al decirlo? ¿Un poco paranoicos? Pensamos que no. Que basta revisar la historia para ver el patrón que siempre se repite y se repite una y otra vez. Las propuestas programáticas han sido expuestas, y en todas hay coincidencia casi total (por lo menos de la boca para afuera), pero aún así no se logra la unidad. Siempre aparece un nuevo motivo, siempre las diferencias son mas importantes que las coincidencias.

Mientras tanto la derecha seguirá ocultando las propuestas que desde el nacionalismo y la izquierda se hacen (Cuyas diferencias programáticas no vemos). Y es que en CADE, en las entrevistas televisivas, o medios impresos, los cuestionamientos al modelo son de tan envergadura y solidez que solo le queda la derecha silenciarlos, ignorándolos, cerrando programas televisivos, censurando periodistas, o con encuestas encabezadas solo por sus candidatos, para justificar una vez más que sean ellos, los que acaparen la casi totalidad de las noticias políticas en los medios de comunicación. Mientras tanto, deben seguir demonizando a aquellos que cuestionan el modelo por el pillaje y la corrupción en que se ha sometido al país (y a veces con la lamentable colaboración de personas "progresistas").

Pero la realidad siempre es la realidad. Nos han dicho que el modelo funciona, que tiene el apoyo de la población (a pesar de que los candidatos de derecha fueron derrotados en casi todo el país en las últimas elecciones regionales) pero ahora los neoliberales como Alejandro Toledo, o Pedro Pablo Kuczynski tienen que "convertirse" en centro, centro izquierda, mientras que el APRA con Mercedez Araoz nos recuerda que son un partido de "Izquierda democrática". ¿Y que paso con la derecha? ¿Desapareció en algunas semanas? No... Lo que sucede es que ellos saben que los peruanos queremos un cambio, que estamos hartos de un modelo que lleva 20 años y que ha fracasado. Que si puede mostrar algunas cifras macroeconomicas de crecimiento (de sus ganancias), es por los precios de las materias primas y no por una gestión publica marcada por el entreguismo de los recursos del país, la corrupción y la violencia como muestran los mas de 70 personas muertas en las protestas sociales. Ahora lo que intentaran es traficar con las palabras y las esperanzas, llegando ponerse nombre como "´Alianza para el Gran Cambio" como una cruel ironía. Esto es como las comedias de impostores, donde se oculta a los verdaderas propuestas de cambio para remplazarlas por estos adornados y relucientes farsantes.

Frente a eso, lo que como colectivo decimos y a lo que nos comprometemos es a luchar.

En el Grupo Bajo La Lupa, el colectivo y la red de colaboradores, estamos personas que compartimos mucho en común, y también con distintos puntos de vista frente a determinados aspectos. Pero en lo que todos coincidimos es que hay que luchar por lograr que el gobierno de nuestro país sea conducido por personas que representen a los peruanos, diseñando e implementando políticas que responden al interés publico. ¿Acaso eso es pedir mucho? ¿Acaso tener una país democrático es una utopía? ¿Tenemos que resignarnos que unos pocos vivan en la riqueza y la opulencia, mientras los niños mueren de frió en Puno, o de enfermedades y de hambre en las barriadas limeñas? ¿A que la impunidad se mantenga?

Pensamos que no. Pensamos que hoy más que nunca hay que luchar.

Por Nelson F. Núñez Vergara
Editor General
Grupo Bajo La Lupa