El Emir de Libia y de Qatar

 El Emir de Libia y de Qatar

bll-articulo15-29-08-2011

Por Isaac Bigio

Esta es la forma como se viene apodando al jeque Hamad bin Khalifa Al Thani, quien desde hace más de 16 años tiene el poder absoluto en su natal Qatar y quien se ha convertido en el líder mahometano más influyente sobre el nuevo gobierno nacional transitorio de Libia.

Dentro del mundo árabe Qatar es el tercer país más chico y Libia el tercero más grande. Estas dos naciones quedan en distintos continentes y sobre distintos mares. Libia está en el norte de África justo debajo de Italia y Qatar es una península dentro de la península arábiga.

La primera (con 11,586 kms2) tiene un territorio más de 100 veces mayor que los y tiene 1,759,540 kms2 que conforman la segunda. A pesar de que no tienen vecinos ni caminos comunes, hoy ambos ahora se encuentran entrelazados.

Hamad, el séptimo emir de Qatar, se ha jugado en Libia lo que puede ser la mayor apuesta que haya tenido nunca antes su mini-país. En Marzo, Qatar se convirtió en el primer país árabe en reconocer al Consejo Nacional Transitorio de Bengazi y luego en enviarle aviones. Llegaron a ser el único surtidor de petróleo cuando estuvieron sin combustibles y casi fueron destrozados por una ofensiva de Trípoli.

Además de haberles dado millones de dólares les han ofrecido la mayor red de propaganda en árabe (ya sea desde su canal Al Yazeera, como de las emisoras que les han colaborado para que creen uno). Hoy Qatar paga directamente sus sueldos a muchos soldados rebeldes y a los suyos propios que han jugado un rol importante en desplomar a Gadafi.

Obama mismo ha reconocido el gran rol de Qatar en crear un puente entre la OTAN y el mundo árabe. Mientras la Organización de Estados Africanos ha tendido a avalar a Gadafi, la Liga Árabe ha buscado coordinar su salida (Su última reunión de cancilleres, centradas en la crisis libia, se dio en Qatar).

Democracia made in Qatar. Hamad no hace ello por amor a la democracia, a la cual aplasta en su propia casa, o a Libia, país en el que nunca él ha vivido.

Su familia, los Al Thani, son los dueños absolutos de la pequeña península de Qatar desde 1824 habiendo aceptado ser vasallos de los otomanos y los británicos.

Allí, si bien hay un edificio para un parlamento, nunca ha sido electo uno de éstos. Todo el poder ejecutivo y los legisladores son designados por Hamad.

En el 2007 se dieron las terceras elecciones municipales de su historia, en las que solo pudieron estar habilitados para votar 28,000 de sus 174,000 ciudadanos, del casi 1,7 millón de habitantes que tiene este país donde la gran mayoría de su población no tiene si quiera la ciudadanía.
Hamad llegó a ser el autócrata real tras deponer militarmente a su padre Khalifa en junio 1995, quien, a su vez, llegó a ser el emir que más duró en su puesto tras haber derrocado a su primo Ahmad en 1972.

Despotismo y golpismo son la forma en la cual se llega al poder en este país cuyas únicas elecciones que permita son locales, y donde partidos y sindicatos están vetados.

Si Libia fue el país mahometano donde las mujeres lograron un mayor avance en sus derechos, en Qatar ellas no solo que deben usar el velo y ser sujetas a sus maridos, sino que la poligamia está incentivada. El Emir tiene 3 esposas y 24 hijos.

Geopolítica qatarí. Qatar se encuentra sobre una reserva que tiene la séptima parte del gas del planeta, pero que debe compartir con Irán, aunque el único país con quien tiene frontera terrestre es con Arabia Saudita. Qatar busca mantener buenas relaciones con ambos adversarios y tiene una base militar de EEUU que le protege.

Tratar de mantenerse bien con todos ellos no es fácil pues Arabia Saudita propició el fundamentalismo sunnita pro-EEUU e Irán el renacimiento de los chiítas (oprimidos por los sunnitas en la mayoría del Islam) y el choque con los EEUU.

Esa tendencia de ser un buen mediador ha hecho que Qatar haya contribuido a las negociaciones de paz en Líbano, Sudán y Yemen.

No obstante, su apuesta por los rebeldes de Bengazi les ha puesto como negociadores (ya no tanto entre las fracciones en Libia) sino entre la OTAN y la Liga Árabe.

Si Qatar se sigue transformando en el principal aliado árabe de la 'nueva Libia' Hamad espera valerse de ello para conseguir buenas contratos y relaciones que le permitan tener acciones petroleras en el Mediterráneo y acrecentar su voz dentro del concierto árabe, donde ya son propietarios de su principal canal de noticias y opinión: Al Yazeera.