porno

Democracia es pluralidad

Democracia es pluralidad

demomedios

Por Guillermo Giacosa

Dênis de Moraes, doctor en Comunicación y Cultura de la Universidad de Río de Janeiro, acaba de publicar en Argentina el libro titulado La cruzada de los medios en América Latina. Gobiernos progresistas y políticas de comunicación. En esta publicación, el autor repasa prolijamente los cambios que se han producido en los últimos tiempos y destaca una serie de iniciativas destinadas a democratizar la comunicación.

Democratizar la comunicación significa poner al alcance de la población una oferta de ideas y propuestas más amplia, más rica y más heterogénea de la que gozamos en la actualidad. Significa, también, estimular el pensamiento crítico y la saludable costumbre de considerar a los ciudadanos como sujetos de la historia y no como objetos de la misma. Siendo la realidad –que interioriza el hombre de la calle– aquella que muestran y machacan los medios. Significa, igualmente, impedir que dicha realidad sea manipulada en función de los intereses políticos y económicos de los grupos de poder. Es tan elemental esta premisa para la construcción democrática, que cuesta creer que quienes la sostienen sean acusados de atentar contra la libertad de expresión, cuando lo que en realidad se propone es exactamente lo contrario.

Una mayor oferta de ideas, en el interior de la democracia, es un poderoso motor para el crecimiento y el mejoramiento del conjunto de la sociedad. Una situación opuesta –es decir, el monopolio de la información y la reducción de alternativas– rebaja al ciudadano a la pasividad, cuando no al fanatismo acrítico por las ideas con las que les han empobrecido o asesinado sus neuronas.
América Latina ha desarrollado leyes destinadas a garantizar una información veraz. En Brasil, el expresidente Lula da Silva convocó la Conferencia Nacional de Comunicación, en la que se aprobó el combate a la concentración del sector, así como la determinación de límites a la propiedad horizontal, vertical y cruzada. Además, concretó la garantía de espacio para la producción regional e independiente, la despenalización de la radiodifusión comunitaria y la definición de reglas democráticas para concesiones y renovaciones de licencias.

En Argentina y Uruguay han reservado un tercio del espacio radioeléctrico para licencias a radios y televisoras sin ánimo de lucro. Además, las naciones del área han iniciado programas regionales para intercambios informativos y audiovisuales entre agencias de noticias y canales de TV estatales; coproducción y reserva de mercado para películas, documentales y series televisivas. Brasil, Argentina y Venezuela han creado un fondo internacional de coproducción.

El avance es difícil. Las presiones en defensa de los privilegios de los grandes grupos y los llamados a la libertad de prensa y expresión para proteger el monopolio de los holdings de comunicación son constantes. También lo es la firmeza de los gobiernos y el apoyo popular a las medidas criticadas. Mientras tanto, en España, bancos, editoriales, exfranquistas y multinacionales italianas se reparten la propiedad de los medios. Las licencias de televisión digital se han distribuido entre grupos que ya contaban con licencia analógica, y las radios y televisoras sin ánimo de lucro no pueden facturar más de 100 mil euros al año.

Agregar Comentario


Código de Seguridad
Refrescar

Suscribirse a nuestro Boletín

Ingrese su email:

Columna de Opinión por Autor

pluma_y_papel

logo-inferior   Copyleft 2012 Lima - Perú   KYBERNET
Gestionamos información para generar conocimiento
Web site desarrollado por Kybernet, usando Joomla con licencia GNU/GPL.
google adsense adwords google adsense adwords