porno

Julian y el reino: capítulo I

Julian y el reino: capítulo I

op00-plantilla

Por Ramiro Escobar

La gran novela de la vida real, y diplomática, protagonizada por Julian Assange y el Reino Unido, recién comienza. Hay que asegurarse una butaca por meses, ya que resulta improbable que el desenlace se produzca ya, gracias a una intervención mágica de Harry Potter. Y menos a la velocidad con la que Usain Bolt corrió en Londres.

Sobre todo porque Ecuador, otro protagonista central, se juega en esto su prestigio internacional de país capaz de no dejarse pisar el poncho geopolítico. Si Correa pestañea, cede con su sede, su imagen de luchador soberano se quebraría, algo que no le conviene con miras a las próximas elecciones presidenciales de febrero del 2013.

Estados Unidos, por su parte, otro notable del reparto, frunce el ceño. Como ha dicho a través de Victoria Nurland, portavoz del Departamento de Estado, hubiera preferido que el país de la mitad del mundo "no creara problemas" en la OEA. Pero además niega que haya una "caza de brujas" en torno al hacker superstar de origen australiano.

En el cogollo de la historia, además, miles de ciudadanos en el mundo ven en Assange a alguien que cometió un bienvenido pecado original: contarle a la gente muchas de las cosas que los poderes, especialmente los más grandes, no quieren que se sepa. No es la primera vez que esto ocurre, pero la impronta de Internet le ha dado otro vuelo.

Assange, a la vez, no parece un santo o un héroe (las acusaciones que se le hacen no son poca cosa, pero tendrían que probarse), aunque eso no es tan esencial a la hora del balance. Los sacudones históricos no siempre son provocados por hombres plenamente íntegros; y los asilos tampoco los otorgan solo presidentes ejemplares.

Eso ha ocurrido en este caso y con este hombre. A pesar de sus presuntos deslices, hizo saber, por ejemplo, crímenes como los asesinatos extrajudiciales en Kenia (lo que le valió un premio de Amnistía Internacional) o los abusos cometidos en Irak y Afganistán por las fuerzas de ocupación. No es poca cosa lo que ha dicho y hecho.

De allí que la ex candidata Sarah Palin haya pedido a Obama que agilice su captura: para ella, se trata de un objetivo similar a un líder de Al Qaeda (¡). Basta observar quién no lo quiere, o lo quiere ver en el trash de la historia, para percibir por qué, siendo un ciudadano informático, no un hombre armado, provoca tal revuelo.

Ha hecho bien Unasur en respaldar a Ecuador en la defensa de su embajada. No solo porque ya no estamos en tiempos coloniales (¿había que aclararlo?) sino porque, a pocos días del final de los Juegos Olímpicos, Londres vulneraría el fair play de la diplomacia si entrara a la fuerza. Y eso provocaría un turbulento final en este wikidrama.

Agregar Comentario


Código de Seguridad
Refrescar

Suscribirse a nuestro Boletín

Ingrese su email:

Columna de Opinión por Autor

pluma_y_papel

logo-inferior   Copyleft 2012 Lima - Perú   KYBERNET
Gestionamos información para generar conocimiento
Web site desarrollado por Kybernet, usando Joomla con licencia GNU/GPL.
google adsense adwords google adsense adwords