Bajo La Lupa
Revista Mensual
de Analisis y Propuestas
N° 09
 
¿Qué efectos han tenido las políticas del gobierno?
Comercio: falta justicia
¿Son las cooperativas una opción?
 
 
 
 
Portada

Editorial

TRASGÉNICOS
¿Transgénicos u orgánicos?

BIOCOMBUSTIBLES
¿Biodiesel si? ¿etanol no?

AGROEXPORTACIÓN
El boom agro exportador “salpica poco”.

DECRETOS LEGISLATIVOS
El abuso de poder

TLC
Cadenas del comercio

COOPERATIVISTAS
Cooperativas exitosas contra un mar de prejuicios

ORGANIZACIÓN GREMIAL
Los rebeldes

EXPERIENCIAS INNOVADORAS
A pesar de todo, hay avances

AGRO Y FUTURO
La agricultura y el futuro

ALTERNATIVAS
Agricultura, tarea de
todos
 
 
 
 
 
 
 

Wikipedia
 
 
 
 
LAS CADENAS DE UN
COMERCIO INJUSTO
 
En el negocio de las lanas de alpacas y llamas también se observa el poder de
ciertos grupos sobre los comuneros, que deben resignarse a recibir los más bajos
precios por un insumo que una vez procesado se vende como objeto de lujo en las
mejores ciudades del mundo.
Encima de los 4,000 metros sobre el nivel del mar casi no hay agricultura, pero sí ganadería. Pocas plantas logran reproducirse en ese ambiente enrarecido y de temperaturas heladas. Pero sí lo hacen las alpacas y llamas, domesticadas hace miles de años por los primeros pobladores andinos. Éstos aprendieron a sobrevivir en una de las regiones más agrestes de nuestro planeta, desarrollando una cultura armónica con los ciclos de la naturaleza y resistente a los embates del clima. De las alpacas y llamas obtenían carne, así como lana o fibra, muy apreciada por las élites dominantes desde aquellas épocas hasta hoy.

Casimires, frazadas y chompas de lana de alpaca, considerada una de las más finas y abrigadoras del
mundo en los salones de moda de Paris y Nueva York, consiguen altos precios en los mercados internacionales.

El sector agrícola tradicional, históricamente desatendido, que encara graves problemas y representa a la enorme mayoría del agro con más de un millón y medio de productores, corre el riesgo de ser el gran perdedor del TLC.

 

Sin embargo, los pequeños y medianos productores de nuestra serranía, herederos de quienes domesticaron y conservaron durante siglos la diversidad genética de estas especies, siguen viviendo en condiciones tan difíciles y precarias como antes, sino más, y ello se debe en buena parte a los bajísimos precios que reciben por su lana.

COMERCIO INJUSTO

Cuatro grandes empresas con sede en Arequipa y Lima controlan el mercado y los precios que se paga a los miles de pequeños productores dispersos. Esto es lo que se llama un mercado oligopsónico: muchos vendedores, cada uno con relativamente poco que vender, y con limitados recursos para comunicarse entre si y concertar estrategias de negociación; unos cuantos compradores para quienes
es más fácil ponerse de acuerdo a la hora de negociar con los primeros y que detentan mucho poder.
Hace un par de años, a través de una iniciativa concertada entre algunas organizaciones de alpaqueros, el Ministerio de Agricultura y ciertos Gobiernos Regionales, se consiguió que empezaran a comprar la fibra ya clasificada, beneficiándose consecuentemente a los productores con mejores precios. Hoy, empero, las grandes empresas exportadoras de lana de alpaca se niegan a hacerlo.

Prefieren comprar “en lote”, al por mayor, y pagar un solo precio, el más bajo, por todo el lote. Para ello se valen de los “rescatistas”, intermediarios tradicionales que operan en ese mercado desde mediados del siglo XIX.

Son las mismas empresas que en esa época se asentaron en Arequipa y Lima para exportar la lana a Manchester y Liverpool y los mismos intermediarios que instauraron prácticas de compra adelantada, a veces sin mediar siquiera adelanto de dinero sino llevando medicinas, trago u otros bienes apreciados y escasos a las ferias ganaderas. Ellos generaron relaciones de dependencia que aun hoy son difíciles de romper para los alpaqueros, ya que no cuentan con alternativas para hacerse de liquidez o apoyo en caso de emergencias familiares u otras.

Y si algunos productores, asociados o individualmente, se niegan a vender en lote o sin clasificar, allá ellos, ya verán si encuentran quien les compre. Los Ministerios y los Gobiernos Regionales, ¿qué están haciendo para apoyar a los pequeños productores en su gesta por precios justos y mejores condiciones de vida y de producción?.

Impacto de los subsidios
Durante 40 años los EEUU y Europa han subsidiado los productos agrícolas, la repercusión en el Perú se dio en la caida de la producción

Consumo interno
    Producción       Importación  
   
1944-1953
Década sin subsidios al agro y exportaciones de EEUU y Europa
 
1993-2002
Década con subsidios al agro y exportaciones de EEUU y Europa

 

Un estudio hecho por Javier Escobal y Carmen Ponce, de GRADE, estima que los pobladores rurales perderán entre US$ 100 y 160 millones de dólares anuales, y que los más pobres de ellos verán sus ingresos reducirse hasta en 10% con el TLC. Según estos mismos autores, ello reducirá la asistencia de los niños al colegio y llevará a que las madres trabajen más,
afectando también de esa manera la salud infantil.

 
QUIÉN GANA Y QUIÉN PIERDE EN EL AGRO CON EL TLC
GANAN Agricultura de exportación No tradicional Espárrago, mango, páprika, marigold, olivo 53, 000 productores 80, 000 hectáreas
PIERDEN Agricultura Tradicional, de mercado interno y de subsistencia Papa, arroz, maíz, café, caña de azucar, algodón, etc. 1'750,000 productores 2' 700, 000 hectáreas
 
TLC: ¿Qué nos espera?
 

Se dice que las dificultades del agro debido al Tratado de Libre Comercio se compensarán con creces con el acceso al mercado estadounidense. Esto es una verdad a medias, pues quien disfrutará las ventajas del TLC es un sector minoritario asentado en la agroexportación costeña, que cuenta con recursos agroindustriales, tecnológicos y financieros.

Este sector “moderno” representa apenas 100 mil hectáreas (el 3% de la superficie agrícola tradicional) y 50 mil productores. Pero, ¿realmente ganarán? En realidad, solo mantienen el acceso que ya tienen al mercado norteamericano, aunque los Estados Unidos se reservan para si el derecho de aplicar, bajo el pretexto de medidas fitosanitarias, restricciones al ingreso
de los productos peruanos (lo que el Perú no podrá ejercer para los productos norteamericanos).

En cambio, el sector agrícola tradicional, históricamente desatendido, que encara graves problemas y representa a la enorme mayoría del agro con más de un millón y medio de productores entre comunidades y pequeños propietarios, corre el riesgo de convertirse en el gran perdedor del TLC.

En efecto, el TLC, al permitir un ingreso de alimentos importados subvencionados masivamente por los Estados Unidos sin el pago de aranceles, generará una reducción del precio de los alimentos en el país.

Esto tiene como efecto un empobrecimiento masivo de los pequeños productores agropecuarios y campesinos que producen para el mercado interno, que se encuentran entre los grupos sociales más pobres del Perú. Este empobrecimiento no es solamente de quienes compiten directamente con el producto importado; debido a la sustitución del consumo, al abaratarse el trigo y el pan también se afectará negativamente el precio de la papa .

¿Será acaso que la mayor exportación de productos industriales permitirá contrarrestar este efecto? Entre los años 1980 y 1990 el promedio anual de producción de fibra de algodón fue de 250 miles de toneladas métricas (TM).

En los años de vigencia del ATPA, la ley que entre 1991 y 2001 nos permitía exportar a los Estados Unidos, el promedio descendió a 154 miles de TM, imporándose de manera creciente fibra de algodón norteamericano. Finalmente, en los tres primeros años de vigencia del APTDEA (2002-2004, prolongación del ATPA), el promedio anual se redujo a 137 miles de toneladas.

En contraste, las importaciones de fibra de algodón se incrementaron, en parte estimuladas por los bajos precios del algodón de los Estados Unidos, fuertemente subsidiados, alcanzando las 40.3 mil toneladas en el año 2003 y 36 mil toneladas en 2004. Puede anticiparse que con la firma del Tratado de Libre Comercio con ese país, la producción de algodón en el Perú se reducirá aún más, terminándose así con la cadena productiva agro-industria más antigua del país.

Sin embargo, los efectos negativos sobre el agro, generados porque el TLC permite que ingresen productos subsidiados por los EEUU haciendo competencia desleal, se sentirán principalmente en el mediano plazo.

Esto porque los precios internacionales de los alimentos y productos agrícolas están muy altos y sólo bajarán poco a poco. Pero el gobierno no tiene ningún plan para el agro que permita hacer frente a estos problemas. Ni siquiera sabemos a ciencia cierta si habrá compensaciones, para quién y cuánto.

 
 
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Bajo La Lupa N° 16

 

 
 
Última actualización 11-May-2010
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