La principal fuente de financiamiento ilícito de Fujimori y Montesinos fue la compra de armas. Establecieron una red de traficantes de armamento que les permitía ganar altas “coimisiones” por la compra de ciertos equipos, en muchos casos inservibles.
Varios de los traficantes que integraron estas redes, como James Stone y Sarkis Soghanalian, han reconocido que aportaron a una “bolsa” para Fujimori. Para ello, realizaban la triangulación de cuentas poniendo el dinero en cuentas en el extranjero, que luego regresaban al país bajo otros nombres.
Entre 1990 y 2000, Fujimori aprobó normas secretas que permitieron utilizar US$ 1´885, 675,000. “La concentración de adquisiciones se organizó a través de tres grupos de proveedores vinculados a la red de corrupción”, concluyó la Comisión Investigadora de Delitos Económicos y Financieros (CIDEF). Ellos se beneficiaron del 44.5% del total de fondos del sector Defensa durante toda la década, es decir obtuvieron contratos por más de US$840 millones de dólares. Una enormidad de dinero.
LOS "GORDOS"
Los principales grupos eran: los vinculados a la empresa “W21Intertechnique", conocidos como los “Gordos” integrado por Alberto Venero, Óscar Benavides Morales, Moshe Rotschild y Luis Duthurburu (US$473´139,330); y James Stone Cohen y sus socios, Ilan Weil Levy, Fernando Carulla, entre otros (247´815,034).
Por ejemplo, en una de las adquisiciones más importantes que se hizo, se compró a la empresa de Moshe Rotchild repuestos Mercedes Benz y otros insumos, permitiéndose la demora de los procesos para darle tiempo a que se adecue a las normas establecidas para ese tipo de operaciones. Así, se aprobó comprarle en 1994 y se recibieron los repuestos recién en el 96. Es más, lo adquirido no cumplía con lo requerido por el Ejército. El ex militar acogido a la colaboración eficaz ha relatado ocasiones en las que el mismo Fujimori lo llamaba para ordenarle que se le comprara a la empresa de su amigo del alma.
El Último Negocio…Inventemos El Plan Siberia Para Librarnos.
El último negocio que realizaron Fujimori y Montesinos fue el vinculado al caso “Tráfico de armas de las FARC”. En este caso, los traficantes contactados fueron Sarkis Soghanalian y Charles Acelor, quienes han señalado que se trató de un negocio de Estado a Estado, entre Perú y Jordania. Sarkis ha declarado que se reunión hasta en tres oportunidades con Vladimiro Montesinos, y una con César Saucedo Sánchez, además de que le remitió regalos a Alberto Fujimori.
Asimismo, Soghanalian ha informado que la transacción original era por más de 24 millones de dólares correspondientes a 50,000 fusiles, misiles y otras armas. Sus viajes a Lima fueron por invitación de los militares peruanos. Las armas fueron a parar a las FARC colombianas en una operación clandestina, ilegal y que pone en riesgo la seguridad de Colombia y el Perú.
Palabra de escritor |
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Textiles –dijo él–. Ayer se plantó la discusión del pliego de reclamos. Anoche los empleadores fueron al decirle al Ministro de Trabajo que hay amenaza de huelga, que todo esto tiene un trasfondo político.
Perdón, Don Cayo, no hay tal cosa- dijo Lozano.- Usted sabe, textiles, foco aprista desde siempre, así que ahí se ha hecho una limpieza en regla.
El sindicato es de plena confianza. Pereira, el secretario general, usted lo conoce, ha cooperado siempre.
Hable con Pereira ahora mismo –lo interrumpió él-, digale que la amenaza de huelga se va a quedar en amenaza… |
Mario Vargas Llosa, Conversación en la Catedral, Seix Barral Eds., 1969, p.241 |
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Ante la inminencia de la información obtenida por las autoridades colombianas, que lograron interceptar el negociado en los primeros 25,000 fusiles, Fujimori y Montesinos en una conferencia de prensa pretendieron hacer creer que bajo el Plan Siberia (que no existió) habían detectado y neutralizado a una banda liderada por los hermanos Aybar Cancho que estaba entregando armas a las FARC de Colombia. Basta decir que los paracaidistas que participaron en las entregas ilegales han declarado que “fueron convocados por el Jefe de la II Región Militar, general Carlos Indacochea”, lo que demuestra que era una operación dirigida desde la más altas esferas.
Vladimiro Montesinos ya fue condenado a 20 años de prisión por este caso. Pero habiendo pasado meses, el gobierno de Alan García todavía no ha tramitado un nuevo cuadernillo de extradición para que la Corte Suprema de Chile permita que Fujimori sea juzgado también por este caso |